Imperio medio

El Imperio Medio comprende las Dinastías XI y XII aproximadamente No se tienen noticias de qué acontecimientos políticos fueron la causa del hundimiento del Imperio Antiguo. Lo cierto es que al terminar la VI Dinastía desapareció prácticamente el poder central de los faraones de Menfis y se entra en un período anárquico, que dura un siglo y medio, que los egiptólogos conocen con el nombre de Primer Período Intermedio.

La nobleza feudal y el poder aislado de las ciudades se reparten el país

Al llegar la que se llama XI Dinastía, se restablece de nuevo la autoridad real por una usurpación de los príncipes de Tebas, en el Alto Egipto. Debió de ser hacia el 2000 a.C, y fue Mentuhotep II el príncipe tebano que restableció la estabilidad política y adoptó el título de Unificador de las Dos Tierras, o sea de los dos Egiptos.

Con la paz y la prosperidad creció una clase media burguesa. Hubo una gran mejora de los sistemas hidráulicos. Se realizaron importaciones y exportaciones abundantes por las excelentes relaciones con el extranjero y se conocen numerosos textos jurídicos de la época de Sesostris II, como donaciones, herencias, compras, ventas, etc.

La capitalidad se desplaza a Tebas, en el sur

ARTE

El pueblo egipcio fue psicológicamente afectado por tan largo período de disturbios y su confianza en la estabilidad inmutable del mundo había sido golpeada con gran dureza. Todo ello se refleja directamente en el arte del Imperio Medio, en el que a la pasión por la Muerte sucede un amable tono menor, una poesía de la vida cotidiana que procura, al contrario, adoptar una melancólica posición de olvidar el pasado y aprovechar el presente.

La expresión del rostro de los faraones de este período pierde la majestuosa inmutabilidad antigua y se hace más simpática, impregnada de cierta tristeza.

Tienen un estilo inconfundible. Conservando los rasgos peculiares de la fisonomía de cada uno, están como envueltos en una atmósfera de tristeza y desolación que los hace extrañamente interesantes. 

PINTURA

En las tumbas, las pinturas, en general, tienen proporciones superiores a las realizadas en el Reino Antiguo. En algunos temas tradicionales, el esquema se transforma, la composición es más densa y las figuras ocupan menos sitio.
En estas pinturas de las tumbas se encuentran muchas veces verdaderas obras de arte, sobre todo en los hipogeos de Beni Hassan, donde destacan las representaciones de escenas naturales y figuras de animales entre campos de papiro y de loto, verdaderas precursoras del posterior estilo ameniense.

Los asuntos de las pinturas murales decorativas de las cámaras funerarias durante el Imperio Nuevo consistían en relatos mitológicos del Libro de los Muertos y escenas de la vida cotidiana, sobre todo las que más hubieran de servir para manutención, entretenimiento y solaz del difunto en la otra vida, según la creencia de los egipcios.

ESCULTURA

A fines del Primer Período Intermedio se distinguían en Egipto dos escuelas principales de escultura: En el norte, cerca de Menfis, los artistas realizaron obras de gran categoría artística, probablemente debido a la gran tradición escultórica recibida del Imperio Antiguo. En el sur. en cambio, donde el Imperio Antiguo no creó nada de importancia, había una carencia de esa tradición local y la escultura revela una mayor torpeza de ejecución.
A partir de la XII Dinastía (ya en el Imperio Medio), se observa una mayor unidad de estilo con una calidad, por lo general, bastante elevada y con unos modelos muy comunes. En la figuración oficial domina, en los magníficos dibujos jeroglíficos, muchas veces verdaderas obras de arte, la representación de la unión del Alto y el Bajo Egipto, y como novedad, se trata de igualar, en las representaciones, en un mismo plano, al rey y a la divinidad, aunque la auténtica innovación fueron las estatuas cúbicas, nacidas de las investigaciones geométricas del Primer Período Intermedio.

Sin embargo, no se aprecia en la representación de los faraones la paz majestuosa que caracterizaba a los reyes del Imperio Antiguo. Existe ahora una corriente pesimista y los artistas carecen de la seguridad en la magnificencia de sus faraones y sus obras. Así, en el retrato de Sesostris III se observa no la serenidad propia de un faraón, sino a un hombre cansado, triste y hasta preocupado. Aunque el retrato de Sesostris III es único en la escultura del Imperio Medio, no igualado por ningún otro conocido de esta época, indica la tentativa de algunos artistas de este período de romper con los convencionalismos y esquemas rigurosos, aunque la nota general es de academicismo clásico y frío, como vemos en las estatuas de faraones Mentuhotep I y Sesostris I y sobre todo en las representaciones de funcionarios.

ARQUITECTURA

En arquitectura civil destaca la ciudad mandada construir por el faraón Sesostris II para los obreros y demás operarios encargados de levantar su pirámide en Kahun, cerca del oasis de El Fayum, llamado así por Petrie cuando lo descubrió en 1889. Esta ciudad fue edificada con ladrillo crudo.
Esta pirámide es un auténtico complejo urbano, edificado de acuerdo con un plano preciso y por ello es una excepción con respecto a ciudades del Antiguo Egipto, que eran simple alineamiento de casas. Destaca esta ciudad por una división muy clara, acentuada por un ancho muro, entre el barrio popular, de esquema octogonal y el residencial, mucho más extenso, en cuyas casas se distinguen las salas para recepciones, las habitaciones del dueño y el harén, además de almacenes y depósitos de agua.

RELIGION

El Imperio Medio del Antiguo Egipto se caracterizó por una evolución en las ideas religiosas. En lugar de ser considerados como en épocas anteriores, como un dios, los reyes serán considerados ahora como simples mortales, aunque de gran habilidad y valentía.

Se caracterizó este período por el contraste de la religión osiríaca (que asegura la supervivencia en la otra vida unida a la conservación de las momias) con la de Ra.
A partir de la Dinastía XI, el dios Osiris adquirió una mayor preponderancia en el terreno religioso porque era un dios popular cercano al hombre que como un humano sufría y moría, mientras que Ra era un dios solar y lejano. Al lado de la religión popular de Osiris, aparece con la Dinastía XI, una nueva religión con tendencias netamente heliopolitanas, cuyo dios principal era Amón-Ra. El dogma fue establecido por el colegio sacerdotal de Tebas, que vivía cerca del rey. Los primeros reyes de la Dinastía XI habían favorecido el culto a Osiris por razones políticas y sus sucesores reaccionaron contra una religión que se había vuelto demasiado popular. Durante la Dinastía XII las dos tendencias religiosas se desarrollaron paralelamente, adquiriendo ambas enormes importancias.

LITERATURA

El Imperio Medio es la época de esplendor y apogeo de la literatura egipcia. Su lengua es considerada como clásica, siendo las obras de este periodo copiadas sin cesar por los escribas y aprendices de épocas anteriores. Conocemos, entre otras, las Enseñanzas del Amenemhat (Sesostris I pone instrucciones en boca de su padre). Se conservan en el Papiro Millinge y en el Papiro Sallier II. Solían servir para los ejercicios escolares. Otros ejemplos son El papiro de Sinuhé, Histeria del náufrago, Cuentos de magia y la Profecía de Neferti. Entre los relatos mitológicos están el Cuento de Isis y Ra y el de Horus y Seth. También los grandes dramas sagrados como el Drama de la coronación o el Drama menfita. Muchos documentos demuestran el progreso científico, tanto en matemáticas como en astronomía, como el Papiro Matemático y el Papiro Rhind.
En medicina es importante el Papiro Ebers. Desde la XII Dinastía conocemos los Textos de los Sarcófagos. A esta época pertenece también la célebre Sátira de los oficios o Instrucción del escriba Hety, hijo de Dwa.

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