Familias de colores

Existe una diferenciación primordial entre colores fríos y colores cálidos. Las familias de colores toman un color primario e incluyen tonos que armonizan entre sí. Se puede decir, por tanto, que tenemos tres familias principales de colores: la del azul, la del rojo y la del amarillo. Crear una paleta de color es imprescindible para poder trabajar de manera coherente en un diseño. Nuestra paleta deberá apoyar nuestro diseño, ayudar a trasmitir lo que deseamos al observador y ser todo lo estética que podamos concebir.

Gracias a los numerosos estudios acerca del color que se han ido desarrollando con el paso del tiempo, podemos disponer de métodos para determinar qué colores armonizan mejor entre sí. Para ello, nos basaremos en lo que se conoce como «la rueda cromática», que es una ordenación de carácter secuencial de los colores que forman el espectro de luz. Dentro de esta rueda se encuentran todos los colores básicos (y todas las variantes de luminosidad resultantes de añadir negro o blanco) que podemos usar. Tendremos a nuestra disposición colores vivos e intensos (directamente tomados de la rueda), colores más apagados o pasteles (versiones matizadas por la luminosidad de los colores principales) y combinaciones varias (el negro, el blanco y los grises son colores que combinan a la perfección con cualquier familia y que ayudan a realzar a los colores que les acompañan).

Elegiremos colores que resulten estéticos juntos, construiremos una familia cuyos miembros son todos diferentes, pero están unidos por una estrecha relación entre sí.

Armonías de colores

Repasaremos, a continuación, las diferentes armonías cromáticas que se pueden dar en un diseño.

  • Armonía monocromática: basada en un solo color y en sus diferentes tonos. Es sobria y elegante, con un punto de simplicidad. Dentro de la rueda cromática, elegiríamos un color y nos moveríamos en sus múltiples tonalidades.
  • Armonía de análogos: los colores considerados análogos son los que están colocados en las posiciones anexas. Son colores similares y quedan bien cuando se colocan juntos, ya que suelen provocar un efecto de degradado de un color al otro.
  • Armonía de colores complementarios o de contraste: los colores complementarios son aquellos que se encuentran en puntos opuestos entre sí dentro del círculo cromático. Estos colores se refuerzan conjuntamente de manera que ganan fuerza, se vuelven más vibrantes cuando están colocados juntos. Su uso es básico en el diseño editorial, ya que son idóneos para llamar la atención del observador por su capacidad de impacto, aunque hay que tener cuidado porque son colores muy intensos y pueden llegar a resultar violentos.
  • Armonía de complementarios divididos: en esta composición lo que se hace es combinar un color no directamente con su complementario, sino con los adyacentes al mismo. Pueden utilizarse los tres colores resultantes o solo dos de ellos.
  • Doble armonía de complementarios: en este sistema lo que se utiliza son dos asociaciones de colores complementarios.
  • Armonía de tres colores o tríada: en esta combinación se eligen en el círculo cromático tres colores que se encuentran situados en posiciones equidistantes entre sí.

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