EL LENGUAJE EN LA TELEVISIÓN

EL LENGUAJE EN LA TELEVISIÓN

¿Qué es el lenguaje? El lenguaje puede ser entendido como un recurso que hace posible la comunicación. Le brinda la posibilidad al hombre de seleccionar, citar, coordinar y combinar conceptos de diversa complejidad.

Una separación técnica permite reconocer tres dimensiones dentro del lenguaje: forma (comprende a la fonología, morfología y sintaxis), contenido (la semántica) y uso (la pragmática).

Para el experto en cuestiones lingüísticas Ferdinand de Saussure, el lenguaje está compuesto por la lengua, que es el idioma, un modelo general y constante para quienes integran una determinada colectividad lingüística y el habla, la materialización momentánea de ese recurso; una acción individual y voluntaria que se lleva a cabo mediante la fonación y la escritura.

La televisión es el medio de comunicación de masas por excelencia.

La palabra “televisión” es un híbrido de la voz griega τῆλε (tēle, «lejos») y la latina visiōnem (acusativo de visiō «visión»). Se refiere a todos los aspectos de transmisión y programación de televisión. A veces se abrevia como TV. Este término fue utilizado por primera vez en 1900 por el físico ruso Constantin Perskyi en el Congreso Internacional de Electricidad de París (CIEP).

La TV es un canal de comunicación de masas que utiliza para la transmisión de información un lenguaje específico, constituido por la imagen y el sonido.

La imagen televisual está elaborada siguiendo códigos específicos, ya que responde a la exaltación y creación de valores sociales y culturales con el fin de estimular las reacciones del público al cual irá dirigido; asimismo, los mensajes televisivos crean una representación de la realidad, formando imágenes o estereotipos de la forma de vida social. Por consiguiente, se define al lenguaje televisivo como un conjunto de métodos y técnicas que se basan en códigos cuya finalidad es la promoción de modelos de vida, de acuerdo con las relaciones sociales de producción que prevalecen en una sociedad determinada.

Por tratarse de un medio audiovisual, la TV cuenta con un mayor nivel de penetración y atención en las masas. La TV se hizo accesible y sustentable en la medida que fue incorporando publicidad en el tiempo de transmisión, pero se hizo más seductora mercadísticamente hablando. Y mantiene ese poder de seducción ya que es la forma de entretenimiento más común.

La atracción que ejerce sobre las masas es de naturaleza psicológica y su lenguaje posee ciertas características que le han sido impuestas por las limitaciones técnicas del medio y las condiciones sociales que enmarcan el espectáculo televisivo. Los receptores de TV están instalados en la intimidad del hogar, poseen una pantalla relativamente pequeña y se dirigen a un espectador condicionado por la intimidad. La televisión usa y abusa de la apelación personal. (Vilches, 1993)

El profesional de la información tiene una responsabilidad social con y ante el telespectador que va más allá de las máximas de la objetividad y de la imparcialidad de la noticia. Si hay algo que más caracteriza y sustenta el trabajo periodístico en los medios de comunicación es el uso que hace del lenguaje, sin duda la herramienta fundamental del periodista, su tarjeta de visita, de presentación. La lengua y su materialización son la base de ese sistema de signos que oferta contenidos de una extraordinaria variedad e incidencia. Son el fundamento, y a partir de ahí se construye todo lo demás. (Frutos, 2015)

El mecanismo del lenguaje televisivo

El análisis de esa acción constituye la esencia semiótica de la televisión. Para ello se observan desde el mensaje lingüístico hasta el corporal, que se establece por la actuación de los personajes representados, sin pasar por alto los encuadres, tomas, planos y secuencias. Todo el mecanismo de comparaciones y confrontaciones que concatenan las imágenes en una narración, puede considerarse como el componente básico de la gramática televisiva.

En televisión, el lenguaje no solo se caracteriza por el texto, sino también por la imagen, el sonido, la voz y otros elementos que lo convierten en un vehículo del pensamiento más complejo y que merece una mayor coordinación para transmitir un resultado: el mensaje audiovisual.

Respecto a lo mencionado anteriormente, las características principales del lenguaje televisivo, son:

· Visual: emite información que puede percibirse por medio de la vista, como lo son las imágenes, los signos o el texto.

· Auditivo/sonoro: emite información que puede percibirse por el oído, como lo es el lenguaje verbal y la música

· Lineal: sólo se puede volver sobre él si el espectador ha grabado el programa o si el mismo está siendo repetido.

La diferencia entre el léxico del lenguaje verbal y el visual radica en los significantes (Collins, 1975). El significante del lenguaje verbal es la palabra, ésta puede designar un objeto, un grupo de objetos o una clase de objetos, no importan el grado de abstracción, la palabra y un mayor grado de abstracción. En cambio, el significante del lenguaje visual es el signo icónico (imagen, gesto, postura corporal, color, forma, nivel de figuración, etc.), cuyo grado de polisemia es mayor, pues puede ser interpretado de diversas maneras, pero con menor índice de abstracción, ya que representa analógicamente a los objetos, aun cuando las imágenes tengan diferentes niveles de abstracción.

El instrumento de lenguaje utilizado por el canal televisivo se caracteriza por:

  • ser lingüístico, posee un valor semántico.
  • ser icónico: es rico en imágenes y signos.
  • ser sonoro: transmite una información audible.

Lingüísticamente la televisión ofrece cierta pobreza léxica que se contrarresta con su labor de unificación y uniformización del idioma, pues elimina los rasgos locales y particulares.

Sobre el lenguaje verbal, se puede decir que es un lenguaje periodista, muy formal. Claridad, brevedad y concisión en la locución acompañan a la imagen, tiene poco sentido un texto que no esté acompañado de una imagen, ya que la imagen nos da esa idea de veracidad u objetividad. Además, conviene hablar en un registro estándar, no olvidemos que es una comunicación de masas, y necesitamos que todos los tele-espectadores entiendan el mensaje. Otro punto fundamental es el tono, la intensidad o el timbre, ya que estos van a determinar la intención del hablante y no sería correcto dar una noticia de una muerte con un tono alegre. Además comprobamos que el valor semántico que aportan a determinadas palabras es el que se generaliza y extiende.

Icónicamente, el canal televisión ofrece un lenguaje visual que utiliza el instrumento de escritura de la imagen.

En cuanto al sonido; la televisión utiliza el lenguaje de audio.

Respecto a estos dos factores, el 80% del impacto del mensaje está condicionado por la imagen y el 20% por el sonido. La mirada del locutor es muy importante, se dirige continuamente a la cámara, lo que produce en el espectador la sensación de que se está dirigiendo a él (comunicación unidireccional). Además los gestos se deben adaptar también a la intención, y no únicamente la voz.

El mensaje transmitido por la televisión no puede ser releído, al no ser que previamente el usuario haya decidido su grabación, por tanto, su lenguaje se caracterizará por:

· Emplear frases sencillas con un léxico común.

· Utilizar repeticiones.

· Evitar términos ofensivos o discriminatorios.

· Mantener la atención del televidente mediante el empleo de recursos orales.

· Cuidar la vocalización y el tono adecuado.

· Enriquecer el contenido con la utilización del sonido ambiente y la música.

· Utilizar como tiempo verbal preferente el presente, y para dirigirse a hechos pasados el pretérito perfecto. (Pinto, 2011)

Elementos del lenguaje televisivo

· ESTUDIO. Es donde toda cadena de televisión organiza y ejecuta los elementos que componen su producción. Ahí se graba todo lo que emiten las cámaras y se edita el material grabado.

· PRODUCCIÓN. Se refiere a los procesos de realización de un programa. Se divide en:

Preproducción: Abarca las fases de guión, contratación de equipo técnico y artístico, creación de grafismo del programa, sus créditos, títulos y gráficos, con ellos se marcará el estilo del producto.

Producción: Es la grabación propiamente del programa y de todos los procesos que posibilitan la puesta a punto.

Postproducción: Ya terminada la grabación, se procederá a dotarla de unidad con las mejores tomas en edición y sonorización. Ya aprobada la versión definitiva, se procede a duplicarla para su emisión y conservación en el archivo.

· GUIÓN. Es el texto escrito que presenta todo lo que conforma una obra audiovisual.

· REALIZACIÓN. Es lo mismo que la dirección en el cine. Se resume en :

– Variedad visual, combinando tipos de diferente plano

– Planificación del emplazamiento de las cámaras.

– Captar la atención de la audiencia para que no cambie de canal.

La interpretación de la realidad

La importancia del lenguaje de la televisión radica en que, a semejanza del sistema de comunicación cotidiana que usa el individuo, conjuga los lenguajes verbal y visual, lo que lo convierte –como ya se mencionó- en un lenguaje audio-escrito visual, con la modalidad de que, con sus primeros planos, acercamientos, ángulos de visión y sus cambios de perspectiva, consigue una gramática y, de cada imagen, un súper signo (por la multiplicidad de códigos utilizados para crear sentido y significado).

La desconexión del signo televisivo de su significado material directo y su conversión en signo con un contenido más general, se logra, en primer lugar, por su modalidad fuertemente 3 marcada en la imagen: los objetos que aparecen en la pantalla en un plano general, se perciben como metáforas; ese mismo papel desempeña la imagen deformada, como la mano de tamaño desmesurado que se extiende hacia el espectador.

Diversos autores han sostenido que es posible una clara expresión del sentido deseado, y que las intenciones de un medio que quiere reflejar “hechos reales” y argumentos pueden, así, ser transparentes si el público está bien versado en cómo interpretar el medio (en un proceso que equivaldría a saber hablar y escribir visualmente), y por otra parte, si tienen la oportunidad de verificar sus interpretaciones. La transparencia del medio es un mito con sutilezas psicológicas.

De esta forma, se puede decir que dentro de la imagen televisiva intervienen diversos códigos que se interrelacionan para otorgarle a la imagen su significado y sentido (Krauss, 1965). Los códigos se encuentran estrechamente vinculados y hacen referencia a valores, normas y, en general, a pautas que culturalmente el hombre vive en su cotidianidad, mismas que a través de su experiencia y vivencias, relaciona y les otorga sentido. De ello se deduce que en una primera lectura de las imágenes hay un significado manifiesto y otro latente; el primero es a lo que evoca o representa la configuración icónica; y el segundo nivel el simbólico o crítico que el enunciado iconológico describe y que se da a través de la cultura. (Eco, 1979)

Bibliografía

Collins, A. (1975). Spreading-Activation Theory.

E., L. (1975). Spreading-Activation Theory.

Eco, U. (1979). La estructura ausente. España.

Frutos, J. T. (2015). Campus digital. Obtenido de https://www.um.es/campusdigital/index.html

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